El pasado 31 de enero el Congreso del Estado analizó, discutió y aprobó el dictamen de “decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Constitución Política del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, en materia de participación ciudadana, fortalecimiento de la división de poderes, familia, matrimonio y educación”.

Dicho decreto reforma el párrafo sexto del artículo 5, las fracciones I, III, IV y V del artículo 15, la fracción I del artículo 16, el artículo 17, las fracciones XI y XV del artículo 49, el Apartado A del artículo 66 y la fracción XVI del 71 y se adicionan los párrafos cuarto, quinto, y sexto, al artículo 4, recorriendo en su orden los subsecuentes, un párrafo que será el tercero del artículo 10, recorriendo en su orden los subsecuentes, las fracciones VI y VII al artículo 15, el inciso d) a la fracción IX del artículo 33, todos de la Constitución Política del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave.

Estas reformas de manera textual señalan, entre otras disposiciones importantes, que “la familia es el elemento fundamental de la sociedad y debe ser protegida y apoyada por la sociedad y el Estado, a fin de que su entorno les garantice a todos sus miembros las condiciones necesarias para alcanzar un óptimo desarrollo”.

En otra parte señala que “el matrimonio es una institución de interés público y el fundamento de la familia; como tal debe ser protegido por el Estado” y “A fin de garantizar el respeto del interés superior de la niñez, todos los niños y niñas tienen el derecho a crecer en su familia, bajo el cuidado y protección de sus padres”.

De manera especialmente trascendente estipula que “los padres tienen el derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos; incluyendo la correspondiente al desarrollo de las aptitudes intelectuales, morales, la educación sexual, las actitudes y virtudes, atendiendo a los principios establecidos en el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Las disposiciones constitucionales antes mencionadas animan a los ciudadanos veracruzanos que luchan por los derechos humanos porque  fortalecen la cultura democrática, el respeto a las instituciones y el humanismo que promueve el bienestar social y el respeto a la eminente dignidad de la persona humana.

Cabe destacar que estas propuestas coinciden con el ideario y programa del Frente Nacional Por la Familia y que constituye su eje de trabajo. Los representantes populares en el Congreso de Veracruz han demostrado compromiso con el diálogo, la justicia y la mayoría de los veracruzanos.

La tarea pendiente es promover estas reformas en los distintos  municipios del estado de Veracruz para que, por un lado, sean aprobadas en la segunda vuelta durante el próximo periodo ordinario y por el otro, los cabildos la voten a favor y así se haga ley el derecho de los padres a educar a sus hijos y se fortalezca la familia como institución fundamental de la sociedad.

@basiliodelavega

Diario de Xalapa